Política de Privacidad en palabras simples
Los documentos de privacidad suelen escribirse para abogados. Esta Política de Privacidad de Caposino está escrita para vos, usuario de Argentina, con todo el contenido que exige la materia pero en lenguaje directo. Quien maneja tus datos es CONDOOR V.P. LIMITED, una empresa de las Islas Vírgenes Británicas (registro 2177995, con sede en Intershore Chambers, Road Town, Tortola). Para cualquier duda o pedido, escribí a [email protected].
Navegación
Qué sabemos de vos
Nueve tipos de información. Quién sos: nombre y apellido, ID de usuario, título, fecha de nacimiento y género. Cómo ubicarte: domicilio, correo electrónico y teléfono. Tu lado financiero: cuentas bancarias, métodos de pago, datos limitados de tarjetas y, si hace falta por regulación, verificaciones de capacidad económica y origen de ingresos. Qué hacés en la plataforma: tus apuestas y actividad de juego. Tus preferencias de comunicación y cómo respondés a las promociones. Tus conversaciones con nosotros, con fecha y hora. Tu perfil de intereses y comentarios. Los datos técnicos de tu dispositivo: IP, navegador, zona horaria, ubicación, sistema operativo. Y tu forma de navegar: qué páginas mirás, qué enlaces seguís, qué botones tocás.
Un dato clave para tu tranquilidad: nunca guardamos el número completo de tu tarjeta. Lo que queda registrado son tus depósitos y retiros con fragmentos parciales, como los últimos cuatro dígitos.
De dónde sale esa información
De tres lugares. De vos directamente, cuando completás el registro o nos escribís por correo o chat. De terceros y fuentes públicas: buscadores, redes sociales, proveedores de pago, empresas de verificación de identidad, registros públicos y autoridades. Y de tu propio dispositivo, que aporta datos técnicos y de navegación automáticamente a través de cookies.
Para qué la usamos
Para que tu cuenta funcione, para procesar tus apuestas y tus pagos, para administrar promociones y programas de fidelidad, para verificar tu identidad y cumplir los controles contra el lavado de dinero que exige la ley, para atenderte cuando escribís, para mantener el sitio seguro y funcionando, para detectar fraude, para analizar y mejorar los servicios, para enviarte marketing —con tu consentimiento cuando la norma lo pide— y para armarte ofertas a medida. Cada uso tiene su fundamento legal: el contrato que aceptaste al registrarte, las obligaciones que nos impone la regulación, nuestro interés legítimo en operar bien el negocio, o tu permiso expreso.
¿Hay robots decidiendo por vos?
Hay sistemas automáticos, pero con una regla firme: la máquina señala, la persona decide. El monitoreo antifraude marca comportamientos sospechosos de forma automática, y un especialista calificado toma siempre la decisión final. Los sistemas de fidelidad te clasifican para ofrecerte cosas relevantes, sin ninguna consecuencia legal. Y si alguna decisión automática pudiera afectarte en serio, un humano la revisa antes de que pase nada.
Con quién compartimos tus datos
Con empresas de nuestro grupo que nos ayudan con soporte, marketing o análisis. Con proveedores externos que procesan pagos, verifican identidades, alojan datos en la nube o dan soporte técnico. Con quien compre la empresa, si algún día hubiera una fusión o venta. Con reguladores, autoridades fiscales y fuerzas del orden cuando la ley lo exige. Y con organismos deportivos si hay investigaciones de fraude o arreglo de resultados. Si tus datos viajan a otro país, van protegidos: por decisiones de adecuación, por cláusulas contractuales aprobadas por la autoridad o por otra base legal válida, como tu consentimiento expreso.
Cuánto tiempo los guardamos
Ni un día más de lo necesario. Mientras tu cuenta esté activa, tus datos la acompañan. Después juegan dos factores: los plazos de conservación que exige la ley para ciertos registros, y las causas abiertas —reclamos, investigaciones, procedimientos regulatorios— que pueden requerir retener información hasta resolverse.
Cómo los cuidamos
Con cuatro capas: políticas y procedimientos internos que ordenan la seguridad, capacitación y control de accesos del personal, protección física de los lugares donde viven los datos, y tecnología concreta: cifrado, firewalls y sistemas de acceso seguro.
Lo que podés exigir
Siete derechos, todos por el mismo canal: ver qué datos tenemos tuyos y cómo se usan, corregir lo que esté mal, pedir que borremos lo que ya no haga falta, limitar ciertos tratamientos, oponerte a los que se basan en nuestro interés legítimo —el marketing incluido—, llevarte tus datos a otro lado en formato legible, y retirar tu consentimiento cuando quieras, sin que eso afecte lo hecho antes. Escribí a [email protected] y te respondemos dentro del plazo legal. Si no quedás conforme, podés reclamar ante la autoridad de protección de datos de tu país; te pedimos que primero lo intentes con nosotros.
Un minuto sobre los datos que viajan al exterior
Como la operación es internacional, tus datos pueden procesarse en países distintos del tuyo. Cuando eso pasa, no viajan desnudos: van amparados por decisiones de adecuación —países que la autoridad reconoce como seguros—, por cláusulas contractuales aprobadas que obligan al receptor a cuidarlos igual, o por otra base válida como tu consentimiento expreso. El cruce de frontera no rebaja la protección: la traslada.
Tres situaciones típicas, resueltas
«Quiero saber todo lo que tienen sobre mí». Ese es el derecho de acceso: escribís a [email protected] y te contamos qué categorías tenemos, para qué se usan y con quién se comparten. «Me llegan mails de promociones que no quiero». Retirás el consentimiento o te oponés al marketing por la misma vía, y de paso bloqueás las cookies de segmentación en tu navegador: doble llave para el mismo candado. «Me mudé y cambié de teléfono». Derecho de rectificación: pedís la corrección y los datos quedan al día, algo que además te conviene porque el contacto registrado es el canal de todos los avisos importantes.
Y un consejo de cierre: guardá la respuesta que recibas a cualquier pedido; si alguna vez escalás el tema a la autoridad de protección de datos, ese intercambio es tu expediente.
Por qué a veces no se puede borrar todo
El derecho de supresión convive con las obligaciones del sector: ciertos registros deben conservarse durante los plazos que exige la regulación del juego y la prevención del lavado de dinero, aunque cierres la cuenta. Lo que se puede borrar se borra; lo que la ley obliga a retener, espera su plazo y recién entonces desaparece.
Menores, cookies y cambios
El sitio es solo para quienes tienen la edad legal de juego online de su jurisdicción: los menores no pueden crear cuentas y no recopilamos sus datos a propósito. Las cookies vienen en cuatro tipos —necesarias para que el sitio funcione, funcionales para recordar tu idioma y preferencias, de rendimiento para mejorar la experiencia, y de segmentación para personalizar publicidad— y las manejás desde la configuración de Firefox, Edge, Chrome o Safari, con más información en youronlinechoices.eu. Esta política se revisa cada tanto y toda actualización aparece publicada en esta misma página: pasá a releerla de vez en cuando.